El honor es mío, Presidente

ב»ה Cinco de la mañana. Suena la alarma del móvil y no es su sonido lo que me despierta, si no los nervios. Llevaba al menos veinte minutos levantado, a pesar de haber dormido muy poco esa noche. El motivo era que esa misma mañana iba a cumplir el sueño de Leer más…